Cuando era chica era fea. No sé si era una cuestión física o una cuestión de que mi familia me vestía y peinaba mal, o que simplemente los lentes marrones gigantes que me obligaban a usar no me favorecían. No es que ahora sea una sex bomb, pero cuando era chica, hay que reconocerlo... era fea.
Recién a los 14 empecé a recibir algo de atención masculina, y la recibí toda de golpe en una sola noche. Resulta que después de haber cambiado estratégicamente mis lentes feos aéreos por unos lindos lentes de contacto, los hombres empezaron a mirarme un poco más y en mi primera salida nocturna después del gran cambio se dio que, por fin, alguien quiso estar conmigo (creo que antes de eso cuando salía ni siquiera me sacaban a bailar).
Los detalles son muuuuuy patéticos pero hay que contarlos. Salí con una amiga que era dos años más chica que yo. Era dos años más chica pero parecía dos años más grande, no solo por la apariencia sino también por la historia y hábitos. Fuimos a un club que organizaba bailes para menores de 16 años. Empezaba alrededor de las 11 y terminaba cerca de las 3 de la mañana. En la puerta siempre había "tarjeteros" personas que te daban descuentos y que así ellos entraban gratis o no se qué. Vino uno de estos chicos y se puso a hablar con mi amiga. Me acuerdo que le preguntó si yo era su hermana menor. (...)
Mientras hablaban apareció otro y el chico lo presentó. Tenía una carita muy linda, pero era muy enano. Que fuera enano no era tanto problema, pero tenía pelo rubio, largo y liso estilo Hanson. Se llamaba Román.
Entramos y el primer chico fue a buscar a mi amiga para decirle que quería "transar" con ella (para todos los lectores no familiarizados con el lenguaje específico de esa época y geografía, transar significaba besarse y abrazarse por un largo rato) y que su amigo (Román) quería transar conmigo.
Por aquellos años yo estaba bastante dolida por dos motivos:
1) No había ningún hombre que me cosiderara atractiva desde un punto de vista sexual (ya ampliaré alguna vez este tema)
2) Todavía consideraba que la masturbación era desagradable y perversa y estaba muy interesada en cambiar mis hábitos sexuales por otros más "normales".
Por esas razones, estúpidamente, acepté. Después de eso se dió una larga sucesión de eventos patéticos que pasaré a enumerar:
Evento patético 1: El chico se acercó a mi y me preguntó "Vos sos la que va a transar conmigo?". Y yo le contesté sonriendo y asintiendo. (Todavía no tenía muy desarrollada mi autoestima)
Evento patético 2: Me llevó a la parte de los reservados (sí, era un lugar para menores de 16 pero tenía reservados, y eran bien oscuritos y espaciosos) y ahí nomás dijo "Bueno vamos al lado de tu amiga" y empezó a besarme. Al segundo siguiente estaba aburrida y me quería ir.
Evento patético 3: Yo pensé que mis partes íntimas no estaban dentro del contrato, pero este chico empezó a apretar desvergonzadamente mi colita. Yo no quería, asique empecé a apretarle las manos contra la pared para que desistiera. No desistió, simplemente me cambió de lugar para que no tuviera paredes con las que protegerme.
Evento patético 4: Fue muuuuy largo. Estaba muy aburrida. Para variar como era más bajo que yo se me estaba acalambrando el cuello.
Evento patético 5: Aparte de que se me acalambraba el cuello, como tenía el pelo suelto cada tanto se me venía a la cara y me lo chupaban. Como si que me babosearan el pelo no fuese suficiente, el enano, en uno de los intentos de correrme el pelo aprovechó para acariciar también una teta.
Evento patético 6: Se ve que alguien se percató que estaba muy aburrida y decidió venir a poner un poco de acción. Se acercó una chica muy alterada a decirle a Román "Yo con vos corto"(winner!!!). Se quedaron hablando un rato mientras yo estaba ahí contra la pared (por qué no huí??) Después de que la pobre chica despechada se fuera (creo que se llamaba Evelyn) él me contó toda la historia de ellos dos. La verdad que no presté mucha atención, entre la música y que me quería ir... Terminó diciendo "Todo bien?" A lo que yo respondí "Sí" y seguimos un rato más. Después de todo... qué me importaba???
Bueno, más allá de los comentarios levemente agresivos: Mucha suerte Román, donde sea que estés. Gracias por "inaugurarme" e iniciarme en ese misterioso y apasionante mundo de los hombres.
PD: Ahora me encanta que me toquen sin permiso y me estampen contra paredes. jajaja

7 comentarios:
Ok, por le leido parece ser que se revirtieron las cuestiones psicológicas.
Siga escribiendo, lo hace bien, divertido. Prometo leer y comentar frecuentemente.
Buenísimo!! Como veráz los elogios, y comentarios no abundan por acá. Asique mil gracias.
Con respecto a tu promesa, .... no me hago cargo por daños psicológicos.. jaja
Mucha suerte!!
Lastima que no puedas volar a MEXICO.
jajajaja
sinooooo
mis manos parecen tentaculos...
cada vez me gusta más este blog
Bonita primera experiencia, jajaja. La mia no fue tan mala, pero seguro que has tenido experiencias buenisimas desde entonces.
Besos guapa!
Alex, me gusta que te guste mi blog. Soy feliz!!
Pero bueno, quiero aclarar, cuando puse eso de que ahora me encantaba que me tocaran sin persmiso, en realidad es sólo válido bajo unas determinadas circunstancias, no vaya a ser que algún psicópata interprete que puede venir y violarme...
Con respecto a mis experiencias posteriores, definitivamente mejoraron (qué podría ser peor?) aunque tampoco taaanto, jajaj
Respondiste mi pregunta ya.
Eso me gusta entonces, que puedas apreciar un toque erotico que te sorprenda... (como dices, dada la buena ocasion).
Tenemos gustos parecidos!
*hugs*
Qué bueno que tengamos gustos parecidos. Asique nos falta una persona más y ya podríamos bañarnos todos juntos!!!
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