lunes, 2 de junio de 2008

El último post

Y bueno, iba a escribir unas cuantas entradas para cerrar el blog, pero resulta que me deshidraté de tanto llorar con la de mi familia, y considerando también que nadie iba a tener ganas de leerse 7 entradas en un solo día, dejé de escribir. Y bueno, el punto es que me olvidé qué iba a escribir en esas tres entradas que faltaban así que simplemente escribiré esta. (Por cierto, notaron que los números menores a tres los escribo en letras y de 4 para adelante en números? (ok, me dejo de escribir boludeces (hey!, si siempre escribí boludeces, por qué cambiar eso en mi último post?!)(cuántos paréntesis abrí????))) (listo)

En fin, creo que ya dije todo. Solo me falta agradecerles a todos por el tiempo que le dedicaron a leer mis traumas. Pero ya saben que estoy agradecida, y contenta, y que los quiero y bla bla bla. Así que pasemos a eso que nunca les dije.

Lo confieso, soy hombre, tengo 78 años y las fotos que usé en este blog son de una prostituta ucraniana que encontré en google mientras buscaba información de Hutsúlshchina.

Merecían saberlo.

Por cierto, la prostituta ucraniana murió.

También merecían saberlo.

Hagamos todos un minuto de silencio por la prostituta ucraniana.

Estaría bueno terminar el blog así, ¿no? Pero, no, eran mis fotos. Eran. Ya no quiero andar posando en pelotas. No voy a decir que es horrible, que es escandaloso, que es patético y demás. Solo voy a decir que no tiene mucho sentido. Y ya no estoy en edad de hacer cosas sin sentido, o por lo menos no debería.

Después de pasar horas frente al espejo posando como trola, me dije a mí misma ¿Y por qué no sacarme fotos y subirlas a internet? Pensé que sería bueno dejar de reprimirme, empezar a ser más auténtica. Y bueno. Ya lo hice. Ya me dí el gusto. Ahora debería pasar a otra cosa. Quizás persiga otra de mis metas. Creo que voy a adoptar un camboyano.

Bueno, ahora sí, me despido. Como conclusión me gustaría que se lleven que todos tenemos un lobo adentro. Quizás encerrarlo no es la solución, quizás hay que tomarse el trabajo de domesticarlo un poco. Y bueno, eso es lo que yo intenté. Perdón si mordí a alguien en el camino.

Muchas graciaaaas!!!!!!!

Tau tau :)

jueves, 29 de mayo de 2008

La parte bella

Si este blog me ayudó para algo fue para entender un poco más a mi familia. Para desenterrar de una vez todos esos viejos rencores, sacarlos afuera, dejarlos que se se evaporen. Hoy en día no sé si el tema sigue siendo una bola atascada en mi estómago. Tampoco sé si realmente terminé de digerirlo.

Me encantaría poder cerrar este tema diciendo que comprendí todo. Que ya me siento cómoda con mi familia. Me encantaría poder decirles que todo lo disfuncional ya quedó atrás y que ya todos somos felices. Pero las cosas no son tan sencillas. No sé si mi familia es feliz. No sé si algún día lo será. No sé todavía mucho de felicidad.

Lo que si sé es que ya estoy más tranquila que antes. No sé si podré solucionar algún día los conflictos de mi familia, pero alcancé ese estado de tranquilidad que me permite ver el problema desde otra perspectiva. Hoy me siento con fuerzas para ir enfrentando todo esto de a poco.

Y bueno... siempre les conté lo disfuncional, y nunca lo bello. Quizás los engañé un poco. Quizás lo disfuncional tenía más rating que lo bello. Pero bueno, ya no tiene mucho sentido el rating, así que he aquí la verdad:

Mi abuela me cocina todos los días. Me espera hasta la hora que sea. Espera a cada uno hasta la hora que sea. Prepara una comida especial para cada miembro de la familia. Limpia, lava, plancha, todo. Cuando mi mamá y mi papá se casaron y no tenían a dónde ir, ella les ofreció su casa. Cuando mi mamá tuvo que salir a trabajar porque no alcanzaba con el trabajo de mi papá, mi abuela se encargó de cuidarme. Dejó atrás su trabajo, sus proyectos, nos regaló todo su tiempo a mi hermana y a mí. Lo hizo, lo sigue haciendo.

Mi papá es una de las personas más graciosas que conozco. No importa qué tan cansado llegue, qué tan feo esté el día, él siempre tiene algo divertido que decir. Habría que darle un premio a la paciencia y a la perseverancia. Cada día intenta una y otra vez explicarle a mi abuela cómo se atiende el teléfono, que hay que escuchar las noticias completas, que nuestra comida le hace mal a los poodles... No se desquicia cuando mi mamá dice que todo lo que él ve por televisión es horrible. Creo que es el que menos cosas tiene. Al que menos gustos le dan. Y sin embargo él parece feliz. Parece tener claras las cosas que realmente importan.

Mi hermana es la que nos mantiene a todos unidos. Se esfuerza por entendernos a todos. Es la que saca los temas de conversación. Es la que primero sale a ver qué pasa cuando alguien está mal. Es la que se acuerda de todos los cumpleaños y va a comprar los regalos. Es la única que sigue luchando por llevarse bien con mi abuela. Es la que está ahí, para atender el teléfono, para abrir la puerta, para ir a pagar esa cuenta que venció. Es la que está ahí siempre.

Y mi mamá... Creo que nunca terminó de parirme. Hay veces que siento que sigo ahí, tan adentro de ella. Siento que ella renunciaría a lo que fuese por mi. Ella se desvive por mí, por demostrarme todos los días que soy tan importante para ella. Tiene una fuerza increíble. Es la que enfrenta todos los problemas de la casa. La que paga todo. La que arregla todo. Pasa todos los días 9 horas encerrada en una oficina donde nadie la valora. Vuelve y se dedica a su emprendimiento. Hay días que se queda hasta las 3 de la mañana cociendo y bordando. Y tampoco se pierde sus clases de salsa. Es envidiable la energía que tiene con sus 54 años para hacer todo lo que hace. Para tener el entusiasmo y la cantidad de proyectos que tiene.

Solo puedo decir que, pase lo que pase, y tengan los defectos que tengan, los amo a todos. No tengo nada que reprocharles. No tengo nada de qué quejarme. Realmente nada. Los quiero muchísimo, aunque no sepa muy bien cómo demostrárselo.

Yo soy lo que soy, y crezco todos los días un poquito gracias a este loco grupito de personitas. ¿Quién necesita familias funcionales, bellas, perfectas, equilibradas? ¿Quién crece en esas familias? ¿Quién aprende?

Amo a mi disfuncional familia. Y creo que sin querer, terminé de digerir el tema.

Otra vueltita más

Y bueno, quedaba pendiente mi última definición de amor, y no quiero quedarme con deudas (no vaya a ser que me pongan en una especie de Veraz bloggeril y me embarguen mis cuentas de google. (sí, ok, ya estoy delirando, pero son las 3 de la mañana y este es el tercer post que escribo hoy... sepan comprender...)).

Mi último amor es el más complicado de describir. Porque bueno, es el más fuerte de todos, el más raro de todos y el más reciente de todos. Y al ser tan reciente, no hay mucha historia que contar, porque recién estamos empezando a escribirla.

Supongo que todos ya deben saber a quién me refiero. (Si usted es un lector nuevo, ni se moleste, me estoy yendo, pero gracias por su visita! :D ).

Y bueno, yo pensé que eso de los amores virtuales era todo falso. Pero me enamoré. Y cómo. Al principio me dije a mí misma: "naaa, vive en México..." Pero el amor fue más fuerte. En seguida me dije "¿Y eso qué?". Y bueno, básicamente acá estoy, haciendo todo lo posible para irme a escribir el capítulo más importante de esta historia.

Sin duda esa decisión va a cambiarme la vida. Sin duda voy a querer escribirla. Pero no ahora. No todavía.

Así que solo voy a limitarme a resumir la evolución de mi definición de amor. Al principio solo buscaba enamorarme, de quien fuera, quién dictara el horóscopo, quién dictara el azar. El punto era sólo enamorarse. Después descubrí la atracción física. El foco de atención pasó al hecho de revolcarse. Después descubrí el compromiso. Descubrí el amor propiamente dicho. Los sacrificios, las discusiones, los proyectos. Y hoy, junto con Alexz, vuelvo a descubrir todas esas cosas y una más.

Una cosita que algunos llaman "magia", "química", "conexión"... Una cosita que yo creía que no existía. Pensé que toda la cuestión de las almas gemelas, de que se te revuelva todo cada vez que ves a la otra persona, de ver fueguitos artificiales cuando te dice cariñosamente tu nombre seguido de un "te amo", de entenderse tan bien que pareciera que el otro te lee la mente, ... Pensé que todo eso solamente pasaba en las películas.

Parece que no. A pesar de las restricciones que tiene nuestra relación me siguen moviendo cosas esas letritas del chat. Todos los días veo atrás de ellas algo nuevo. La emoción de aquellos primeros días sigue ahí, intacta. Más fuerte quizás.

Todavía se me anuda la garganta de la desesperación por no poder gritarle que lo amo, la desesperación de no poder abrazarlo. Seguimos riéndonos como el primer día. Seguimos escribiendo exactamente las mismas frases al mismo tiempo. Seguimos adivinando nuestros pensamientos. Seguimos sorprendiéndonos de lo cerca que nos sentimos y de lo lejos que estamos.

Me cuesta creer que después de miles de horas de conexión, (en todos los sentidos de la palabra) esté equivocada. Me cuesta creer que sea todo fantasía. Me cuesta creer que no vale la pena esforzarse por esta relación.

Y bueno, he aquí la última definición que con mis humildes añitos pude armar:

Amor = Tener ganas de amar + tener ganas de revolcarse + tener ganas de crecer + tener visiones compatibles y sentir un tsunami de emociones adentro y estar dispuesto a recorrer millones de kilómetros y dejar lo que sea atrás por la otra persona.

Y bueno, así, con la consecuencia más bonita e importante que tuvo este blog en mi vida, cerramos oootro tema. Ya quedan menos...

Más fastidiosa que nunca

Recuerdo mis primeros pasitos en la blogsfera y me da una especie de nostalgia. Sin duda tuve problemas. No tenía idea de qué era un blog. Había visto alguno, había escuchado alguna cosa sobre ellos. Pero el mundo de la web 2.0 era totalmente ajeno a mí.

No sabía a qué reglas atenerme. Mi primer entrada fue kilométrica. Y aburrida. Por una semana, o más, creo que no tuve un sólo comentario. No sabía cómo hacer para que la gente viniera a mi blog. No encontraba un sólo blog interesante.

Por muuucho tiempo, cada vez que venía a mi blog lo primero que veía era una foto borrosa y verdosa con unas rayas extrañas al costado. No tenía la más mínima idea de cómo toquetear mi plantilla. No sabía que podía corregir la ortografía. No sabía ni cómo acomodar mis párrafos.

Hoy realmente extraño todos esos problemas. Extraño a la chica simple y auténtica que se sentaba todos los días a escribir en su teclado viejo y ruidoso, con su mouse de bolita y su monitor radiactivo.

Antes conocía a cada blogger. Radiografiaba cada blog. No me perdía un sólo paso. Soñaba con conocerlos más. Hoy no tengo ni idea de quién es quién. No me da ni ganas de abrir el messenger.

Al principio no sabía cómo conseguir estadísticas de mi blog. Los primeros días que las tuve miraba el informe todos los días. Analizaba cada numerito. Hoy en día hay tanto dato estúpido acumulado que no me da ni ganas de ponerme a ver.

Tenía las direcciones de los blogs que me habían gustado guardadas en un post en borrador. Y así los visitaba todos los días. Ansiosa esperaba encontrarme algo nuevo. Después aprendí qué eran los feeds.

De a poco fui conociendo cosas que no sabía que existían. Que los lectores de feeds, que los hosts de imágenes, que twitter, que el analytics. Empecé a armarme una especie de rutina que poco a poco se fue volviendo más y más fastidiosa. Más blogs que leer y comentar, más comentarios que leer y contestar, más cosas que revisar.

Todo fue aumentando. Excepto mi entusiasmo. Me volví demasiado "social", demasiado "amable", demasiado "tecnológica", demasiado "divertida".

Yo no soy así.

En aquellas épocas amaba escribir. Sentía la NECESIDAD de hacerlo. Me disculpaba por mis 14 entradas mensuales. Hoy me disculpo por escribir con suerte una vez a la semana.

¿Huele a que se termina el blog? Sí, efectivamente. Se terminó "Lobo con piel de ovejita". Quizás abra otro blog. Pero me hartó este. Me hartó.

No me arrepiento de nada. Crecí mucho con este blog. Conocí personas interesantes, me di cuenta de muchas cosas, bueno, ustedes ya saben. Agradezco que todo se haya dado como se dio. Y bendigo el día que se me ocurrió empezar esto. Pero creo que ya es hora de dar vuelta la página.

Pero no me gusta dejar las cosas a medias. No me gusta escaparme. No quiero irme sin antes "cerrar" bien cada uno de los temas que traté en este blog. Así que voy a publicar una especie de post-conclusión para cada una de mis etiquetas. El anterior fue el primero, éste es el segundo y el resto se van a ir publicando a distintos horarios.

Así que bueno, hasta dentro de un rato!

Mis huellas digitales

Un millón de veces me pregunté: ¿qué es lo que me diferencia del resto?, ¿qué es lo que me hace única e irrepetible?. O sea, ya sé que tengo un código genético único y que eso sumado a mis particulares experiencias de vida me convierten en un individuo singular. Pero, ¿en dónde se manifiesta toda esa singularidad?

La etiqueta "101 indicios de que soy extraterrestre" surgió como la búsqueda de esa respuesta. Me encargué de explorar todas mis excentricidades. Mi particularmente frustrada vida social, mis fobias, mi fantasioso mundo interior paralelo, mis costumbre de hablar con extraños, mis precoces aventuras hot con mis ositos de peluche (por cierto, a pesar de su escasez de comentarios, esa entrada es una de las páginas más visitadas de mi blog).

Pero ninguna de esas me convence. Ninguna de esas me define como Flavia. Y bueno. Pensé y pensé y pensé (ok, lo confieso, no pensé tanto... pero tenía que sonar importante) y concluí que la clave de todo es que:

Amo a los humanos

Sí, tan simple y tan complejo como eso. Pero es así, amo esta tarea que me dieron de ser humanito. Amo a todos los humanitos de alrededor. Me cuesta enojarme con la vida, me cuesta enojarme con la gente, me cuesta enojarme conmigo.

Algunos dicen que soy apática. Otros dicen que soy una nena consentida que no tiene idea de lo negro que puede ser el mundo real. Otros dicen que soy autista. Otros dicen que me reprimo. Y muchos otros simplemente dicen que soy un cubo sin sentimientos.

Quién sabe. Quizás sea cierto. O quizás no es frialdad, ni represión, ni autismo, ni estupidez. Quizás es sólo paz. Solamente la tranquilidad de estar disfrutando a pleno de estar viva, de amar, de pensar y de ir descubriendo día a día qué es esta cosa que llamamos vida.

Creo que voy comprendiendo.

:)

jueves, 22 de mayo de 2008

¿Excusas o ciencia?

Narcisismo, exhibicionismo, promiscuidad, deseos compulsivos de llamar la atención, baja autoestima, ninfomanía, principios morales poco sólidos, falta de creatividad, insatisfacción sexual, coqueteo histérico, degradación personal ...

Hay quienes piensan que las famosas fotos en pelotas que adornan este blog, responden a alguna de las razones mencionadas en el párrafo anterior. Ante tantas injustificadas calumnias, voy a realizar un análisis muy objetivo y formal de los beneficios que puede aportar esta práctica milenaria.

  • Incorporación de una gran variedad de conocimientos y habilidades sobre fotografía y retoques digitales.
  • Incentivo para mantenerse en forma, prolija y arreglada.
  • Canalización de impulsos artísticos.
  • Exploración creativa de las posibilidades que ofrece el cuerpo como medio de expresión.
  • Adquisición de habilidades extra relacionadas con el corte y confección, maquillaje, peinado, y artes plásticas para acompañar las fotos.
  • Aumento sustancial de la autoestima al ver las fotos, las cuáles pueden volver a verse en momentos de depresión, desgano, frustración.
  • El arreglarse y producirse para las fotografías genera un estado placentero de relajación y ayuda a combatir el estrés de la rutina diaria.

Terminada la teoría, pasemos a los trabajos prácticos:

De nada!

sábado, 17 de mayo de 2008

Una loca historia... ¿...amorosa...?

Y bueno, resulta que tenía al chico de los chocolates (más conocido en este blog como "La bola amorfa") en frente. Me dice con aires de superado: "Así que andás diciendo por ahí que yo estoy lindo, ¿cómo es eso?". Y así fue que volvimos a salir.

Y otra vez ni hablé. Por consiguiente, después de unas tres horas de "si", "no", "no sé", "me da lo mismo", "jijiji" y demás, el chico se desquició.

Él: Por ejemplo si te beso no sé mi pegás, si me puteás, si me violás. No te entiendo Flavia. La verdad no sé qué te pasa por la cabeza.

Yo: Ajá. (criii... criiii)

Y entonces él me miró indignado con cara de "Hablar con vos es lo mismo que hablar con un potus". Y ese instante marcaría todo un hito en mi vida.

Me quedé en silencio, observando cómo sufría. Cómo intentaba desesperadamente entenderme. Y me di cuenta de que había millones de cosas que quería decirle y no podía. Entonces comprendí. Vi claramente que tenía un problema.

Le pregunté si tenía mail. Me anotó su dirección mientras me preguntaba si por ahí iba a explicarle todo. Le dije que sí. Me llevó a mi casa. En una tarde revisé y me replanteé toda mi vida. Mis objetivos, mis creencias, mi forma de ver a los demás, mi concepto de mí misma. Todo.

Le escribí un mail detallando todos los traumas y frustaciones que habían estado enterrados durante años y años. Y él estuvo ahí para leerlos. Se ofreció a ayudarme y así fue que empezó todo.

Después siguieron unos 5 meses de descubrimientos, de crecer. Aprendí a querer. A querer en serio. Volví a experimentar esa sensación de seguridad que se tiene al abrazar a alguien. Algo que no sentía desde que era chica. Él me hacía sentir especial. Me decía que no podía creer estar conmigo después de tanto esfuerzo. Me decía que yo estaba hecha a mano para él.

Yo cambié drasticamente. Me relajé. Dejé de estudiar tanto. Nos la pasábamos agarraditos, derrochando amor por cada rincón. Mirando las palomas de la facultad. Riéndonos. Todo muuuuuy bonito.

Hasta que un día me dijo que le parecía que estaba enamorado de su ex novia.

Plop.

Y bueno, ese fue el fin de la etapa onírica. Sin embargo, de alguna forma, logramos superar eso. Superamos muchas cosas en los 4 años que siguieron. Hasta que llegó un punto que no había más nada que superar.

Una noche, mientras escuchaba "I can't take my eyes off of you" con un vaso en la mano que él me pidió que le sostuviera, lo supe. Supe que ya no quería estar con él. Pero no entendía. Anduve una semana ida, tratando de definir qué me pasaba. Callándome todo con la esperanza de que una mañana me levantaría y todo iba a volver a ser como antes. Pero no.

Fue doloroso dejar atrás todos los proyectos. Dejar atrás todas la promesas. Tener que ver su cara de confusión y preocupación y no poder decirle esta vez que todo iba a estar bien. Pero él se merecía estar con alguien que lo amara en serio.

Y yo, yo me merecía estar con alguien que hablara mi mismo idioma.

Y casualmente aparecería alguien que lo hablaba a la perfección. Aunque no precisamente el mismo dialecto...

Y bueno, para terminar esta historia les dejo mi tercera definición de amor:

Amor = Tener ganas de superar los obstáculos y crecer junto con la otra persona

Y todavía falta la mejor definición, así que... ten atentos! :P

miércoles, 14 de mayo de 2008

¿Indecisa yo?

En esa simple semana de marzo de 2003 fue mucho lo que cambió (¿No entiende cuál semana? Vaya y lea esto). Después de haberme pasado la mayor parte de mi adolescencia encerrada haciendo prolijamente mis tareas, acatando las exigencias de mi familia, y viviendo bajo la sombra de otros; por primera vez me rebelaba, me permitía divertirme, me animaba a conocer gente nueva, y todo sola.

Llegué de aquél viaje entusiasmada y llena de esperanzas para el año próximo. Pero elegí un mal año para enamorarme. Ese año empezaba la universidad. Así que mi sed de aventuras se fue apagando entre parciales, finales y toneladas de apuntes.

Cuando mis amigas me preguntaban si no tenía ganas de tener novio yo respondía: "¿Quéeeee? ¿Ooootra obligación más? No... Gracias."

Y muy oportunamente aparece un admirador secreto a regalarme chocolates. De más está decir que no me interesó en lo más mínimo. Pero bueno, salí con él. Después de todo ¿qué tan terrible podía ser?

Fuimos a comer a un lugar que estaba cerca de la facultad. Estuvimos hablando. Bueno en realidad él habló, porque yo no era de hablar mucho. Ok, no era de hablar más bien.

Por suerte él si hablaba. Empezó a hablarme de su vida, me habló sobre sus novias anteriores y lo que parecían ser largas y serias relaciones. Me dijo lo importante que le parecía que la primera relación sexual fuese con amor, y que lo lógico era esperar entre seis meses y un año.

Analicé mi situación. Nunca había tenido ningún tipo de relación seria en mi vida. Ni siquiera mi relación con mis amigas o con mi familia era seria. Soñaba con que mi primera vez fuese un loco y apasionado encuentro en el medio del bosque con un tipo que practicamente ni conocía. Y entonces pensé ¿Qué m***** hago acá?

Me gustaba escucharlo hablar. Pero nada más. Así que cuando me preguntó si quería volver a salir con él le dije: "No creo que vaya a pasar nada, así que yo preferiría que no". Y así quedó todo.

Pasaron los meses, empezaba a asomar la primavera y en una aburrida clase de filosofía, miro por la ventana y veo a alguien interesante.

Yo: -Mirá que bueno que está ese tipo.

Yo misma: -Mmmm, ¿ese no es el pobre boludo que te mandó chocolates y vos le dijiste que no lo querías ver más?

Yo: -Ahhh, sí, pero ahora se cortó el pelo.

Yo misma: -Puta indecisa.

Yo: -Que a mí no me decís puta! Vos sos la puta!

Y bueno, como ya saben, a mis múltiples personalidades les encanta discutir sobre quién es más puta. Pero ese no es el punto. El punto es que el chico de los chocolates ahora me gustaba, pero no daba para ir a decirle. No me iba a tomar en serio. Una amiga me preguntó qué había pasado con él. Yo le conté y cerré la conversación con un muy poco inteligente: "Se cortó el pelo. Ahora ta lindo."

Mi universidad es muuuy chica. Así que en menos de medio segundo ya le había llegado el chisme al susodicho. Y ahí lo tenía, enfrente mío exigiendo explicaciones.

Entonces la tercera definición de amor sería:

Amor = Buen corte de pelo

Jajaja. No. La historia recién empezaba. Y mis historias amorosas empezaban a complicarse y enredarse. Pero ya se extendió mucho el post. Así que les debo la tercera definición para la próxima.

Y como siempre: Estén atentos... jajaja.

jueves, 8 de mayo de 2008

Juguemos en el bosque

Esta es la continuación de mi loca historia amorosa. Para los nuevos y vagos, o para los viejos y amnésicos y vagos, un breve resumen: Mi primer amor fue un compañerito de primaria del cuál me enamoré porque así me dijeron unas cartas españolas amarillentas y rotosas compradas en un todo por dos pesos.

Pasemos entonces al segundo. Pasados dos años de amar infructuosamente a mi primer amor, me aburrí. Y se me antojó que quería volver a enamorarme, pero de otro. Justo estaba en mi último año de primaria y estaban por empezar los cursos de ingreso al secundario. ¿Qué mejor oportunidad de conocer a mi gran amor que esa? Así fue como el primer día que fui a esos cursos me enamoré de la primer cara bonita que vi.

Se llamaba Jonathan (ni idea cómo se escribe). Y bueno... eeste. De Jonathan todo lo que supe fue que era bonito. Y que se llamaba Jonathan. No me duró mucho el amor. Así que podríamos pasarlo de largo.

Pasó el tiempo, empecé el secundario, tuve millones de compañeritos nuevos. Con ellos fui construyendo una muy hermosa amistad. Siempre me decían cosas re lindas y cariñosas como "Dame 10 centavos que tengo hambre", "Pasame la 3", "¿Tenés fotos de tu hermana en bikini?", "¿Puedo estar con vos en el trabajo de historia?" (léase como: "¿Me hacés el trabajo de historia?"), y etcétera, etcétera...

Entre mis compañeritos tiernos, y mi tan romántico primer beso, las ideas de encontrar a mi príncipe azul se me fueron esfumando. Empecé a pensar que los hombres sólo querrían manosearme un rato. Y bueno, a algunos los dejé.

Besar a otros se convirtió en una cosa mecánica y aburrida. No me suponía ningún esfuerzo, pero tampoco me emocionaba. Hasta que apareció uno con el que sí quise jugar.

Lo conocí en un viaje. Era diferente al resto. Siempre callado y tranquilo. Siempre sonriendo. Me obsesioné. Las cosas que siempre me habían parecido desagradables y perversas, con él me las imaginaba tan bonitas...

Durante la semana que duró mi viaje nunca le hablé. Me limité a imaginar y desearlo secretamente. Volví a mi ciudad y me olvidé. Al año siguiente volví al mismo lugar. E instantáneamente, cuando lo volví a ver, me volví a enamorar.

Si antes había sido tranquilo y calladito, ahora era todo lo contrario. Todo el tiempo saltando y cantando y proponiendo cosas. Y el resultado fue que me enamoré todavía más.

Fue una de las mejores semanas de mi vida. Ni siquiera comía. Lo único que pensaba era en él. Sólo quería verlo. Pero nunca pude decirle nada de lo que me pasaba. Cada vez que me hablaba o se acercaba yo me bloqueaba y no podía más que reírme como estúpida.

Y uno de los últimos días me besó jugando en un jacuzzi. Fueron solamente cinco segundos. Fue todo tan rápido que ni lo pude disfrutar. Lo único que me acuerdo es que fue un beso de esos fuertes, que te dejan los labios como dormidos después. Y eso fue todo.

Después de eso todo siguió como si nada. Volví a mi casa completamente obsesionada. Durante dos meses me la pasé oliendo una gomita de pelo que encontramos esa tarde del jacuzzi y que yo me había guardado. Mientras, rogaba que me escribiera o algo.

Estaba decidida a que el año siguiente lo conquistaría de alguna forma. Sin embargo, alguien iba a interponerse en mis planes.

Y bueno, para cerrar mi segunda definición de amor:

Amor = Tener ganas de revolcarse en el bosque

Y eso es todo por hoy. Estén atentos que falta poco para el final.

jueves, 1 de mayo de 2008

Hay cosas que no cambian

Y otras que sí.

Bueno, Alex me dijo hace unos días que iba a hacer algo en su blog, y que luego yo tendría que hacer lo mismo. Me dijo: "¿Te comprometes a hacerlo aunque no sepas qué es?". Y yo " eeeem... (glup) ooook... (glup glup) Acepto."

Y... resultó que era simplemente esto.

Yo pequeñita e inocente:

Yo grandota y pelotuda:

Bueno, espero que les guste y que se sumen. Y como era tan bonita de pequeña les dejo algunas fotos extra para que se entretengan.

***Muy pronto: la continuación de mi loca historia amorosa.***

sábado, 26 de abril de 2008

Mi loca historia amorosa

Los hombres me fascinaron desde los 10 años. Sin embargo la mayoría no pasaron de ser algo así como cachorritos de una vidriera de tienda de mascotas. Me encantaba detenerme a mirarlos, suspirar por ellos, incluso entrar y preguntar su precio y raza solo para tener una excusa para acariciarlos un rato y jugar con ellos. Pero de ahí a querer adoptarlos....

Eso ya era más complicado. Sólo me "enamoré" cuatro veces en lo que va de mi vida. Y bueno, cada amor fue diferente y especial. Así que bueno. Empecemos por el primero.

En una época de mi infancia tenía la costumbre de jugar a esos típicos jueguitos de cartas a los que se les preguntan cosas sobre el futuro. Y bueno, no recuerdo mucho, pero en uno de esos juegos salió que iba a tener un compañero nuevo cuando empezara sexto grado y que me iba a enamorar de él. Y quién sabe qué mas. Cuestión que el primer día de sexto fui muy contenta a ver quién sería mi gran amor. Para mi sorpresa y desilusión no había compañeritos nuevos. Y bueno, continué mi vida. No era tan importante después de todo.

Pero no había visto bien. Porque unos minutos después la maestra nos presenta a todos a un compañerito nuevo. Y sí, adivinaron, me enamoré. Instantáneamente. Él solo estuvo con nosotros ese año. Pero yo lo amé por dos años completos. Nunca pasó nada. Creo que nunca supo que me gustaba. Ni él ni nadie. Pero la sola esperanza de verlo, de poder hablarle, la ilusión de que algún día me amara... Todo eso le dio un sentido nuevo a mis días.

Conclusión que mi primer definición de amor sería algo así:

Amor = lo que sea que dicte el oráculo

Y eso es todo por hoy. Así empezaba mi loca historia amorosa. Para conocer a los otras personitas que marcaron, revolucionaron y enkilombaron mi vida, esperen hasta la próxima entrega.

Los amo!

Ok, no los amo. Pero es que hablar de amor me pone melosa. jajaja.

jueves, 17 de abril de 2008

FAQ (para que los boludos NO pregunten)

Sí ya sé que todas las conversaciones empiezan con ¿cómo te llamás?, ¿qué edad tenés?, ¿de dónde sos?, ¿trabajás o estudiás?, ¿te parece que vayamos a mi casa a untarnos con queso Adler sabor jamón y nos chupemos?... Y así sucesivamente. Y yo, no es que quiera ir en contra de la naturaleza humana, pero ya me harté del curso natural de los hechos.

Así que voy a tomarme el trabajo de responder las famosas preguntas del millón. Y sería altamente deseable que YA NO LAS PREGUNTEN. O sea, supongamos que usted vino a mi blog. Lo leyó y pensó:

  • "Mmmm, con esta chica podría debatir mis teorías sobre las causas de las patologías más comunes que afectan a los acromyrnex lundi"
  • "Mmmm, a lo mejor esta acepta bailarme disfrazada de spiderman "
  • "Mmmm, a ella podría confesarle que me gusta tocarme pensando en los pequeños pony"

... Y decidió agregarme al messenger. Buenísimooooo. Bienvenidooo!!! Pero por favor, lea atentamente esto antes de iniciar conversación alguna. A menos que quiera que lo insulte violentamente. Que conste que avisé.

¿Cómo te llamás?

Flaaaaaaaaaaaaviaaaaaaa. Y ya escribí tooodo un post al respecto. Vaya y lea.

¿Qué estudiás?

Administración de empresas. Es que quiero ser estafadora eeem, digo empresaria. No trabajo. Eventualmente alguien solicita mis servicios y no me queda otra opción que aceptar. Aggg, eso me pasa por ser indispensable.

¿Cuántos años tenés?

22. Un 21 de junio de 1985 empecé a joder a mi pobre madre que miraba plácidamente el pulpo negro. Y a las pocas hora nací, por cesárea. Soy ochomesina. Bueno, eso ya lo había dicho.

¿De dónde sos?

Rosario, Santa Fe, Argentina. Una ciudad donde se creó la bandera argentina. Tiene un río, un puente, arroyos que cada tanto se desbordan, cines, shoppings, casitas, edificios, un lago con patitos, bla, bla blaaaa.

¿Querés que vayamos a casa a untarnos y bla bla bla?

No. Se sobreentiende que no. Que me guste fotografiarme en pelotas DE NINGUNA MANERA implica que ande todo el tiempo caliente por la vida desesperada por ir a lamer a cuanto espécimen se me cruce.

¿Quién te saca las fotos?

Yo, por enésima vez: YOOOO! Simple. Paso 1: ponerse en pelotas. Paso 2: apuntar la cámara hacia su cuerpo en pelotas. Paso 3: Posar de manera que menos se note la celulitis. Paso 4: Eliminar las 300.456 fotos en las que se ve la celulitis. Listo!

Tu blog me cambió la vida y estoy tan agradecido que quiero donarte toda mi fortuna. ¿Dónde puedo depositarla?

Lamentablemente nadie pregunta esto.

lunes, 14 de abril de 2008

Sabios monólogos de mi madre

Me senté en su computadora a buscarle unas direcciones que necesitaba. Y entonces empezó una muy interesante disertación sobre amor, hombres y parejas.

Mami:-Los hombres son todos iguales. Cuando los necesitás huyen. Ahora cuando ellos te necesitan tenés que estar ahí porque si no sos la peor perra.

Yo: -Bueno, pero tampoco son todos así.

Mami: -Sí, son todos así.

Yo:...(click click click)

Mami: -Son todos egoístas. Te lo digo porque mi papá es así. Porque mi papá es un egoísta.

Yo: ... (click click click)

Mami: -Y los que no son egoístas son boludos. Y los boludos tampoco me gustan.

Yo: ... (click click click click click)

Mami: -Lo mejor es nunca darles seguridad. Nunca hay que entregarse del todo. En cuanto se sienten seguros se aprovechan.

Yo: -... (click click click) ... bueno ... te paso la dirección, si?, anotá...

¿Es necesario que comente algo al respecto?

Sin comentarios

martes, 8 de abril de 2008

Feliz cumpleaños

Un domingo cualquiera de 2001. Bueno, no tan cualquiera porque era julio. En esos días se cumplía un año de la muerte de mi abuelo (el padre de mi papá). Y hacía pocos días que a mi papá lo habían despedido de la empresa en donde había trabajado por 22 años. Y casualmente también en esos días había sido su cumpleaños. Y como la ley dice que hay que estar feliz en los cumpleaños y que hay que festejarlos... ahí estábamos reunidos todos ese domingo. Festejando el cumpleaños de mi papá.

Estaba mi papá, mi mamá, mi hermana, mi abuela, mi abuelo materno, y hasta su novia/amante/concubina/comosellame. Hablábamos de qué lindo que era un bebé que apareció en una publicidad y de repente mi abuela agrega: "Aaaahhh, como el que yo esperaba, lástima que este (señalando a mi abuelo) me lo hizo abortar".

Sí, lo dijo con la misma cara y entonación con la que uno dice "Hoy fui a la verdulería y el kilo de papas está $3,5". Y siguió masticando su ensalada como si nada.

En lo que ella masticaba, mi abuelo se fue poniendo violeta gradualmente. Y estalló. Y le gritó que él nunca la había obligado a nada y que estaba loca. Y después empezaron a rememorar bellos recuerdos de su matrimonio:

-Abuela: Vos eras un mujeriego y te cogías a todas mis amigas.

-Abuelo: No, vos eras la lesbiana puta y te cogías a todas tus amigas.

Después mi abuela se ofendió y se encerró en su pieza. Mi abuelo se fue al patio a tomar un poco de aire. Y cuando quisimos buscar a mi papá para que apague las velas, no estaba.

Al principio pensamos que había ido a comprar cigarrillos, pero pasaban las horas y no aparecía. Mi abuelo salió a buscarlo con mi hermana y nada. Seguía pasando el tiempo, salimos con mi mamá a buscarlo. Caminamos muchísimo y nada.

Pensé mil cosas esa tarde. Fue la tarde más larga de mi vida. Mi papá nunca se había ido sin avisar. No solía hacer esas cosas. Yo pensaba que algo malo le había pasado. Pensaba eso y no quería pensarlo pero lo pensaba. No sabía qué pensar. Eso es lo feo de esperar. No poder pensar en otra cosa que no sea eso que no hay que pensar.

Y esperé, y esperé. Para las nueve de la noche ya todo el mundo se había desesperado. Mi mamá lloraba desconsoladamente, mi abuela seguía encerrada, mi abuelo lloraba y le pedía disculpas a mi mamá. La novia de mi abuelo decía que debíamos llamar a los hospitales. Mi hermana insultaba a la novia de mi abuelo por hacer esas sugerencias.

Y yo ahí, como siempre. Bloqueda. Sin saber qué pensar. Diciéndole a mi mamá que iba a estar todo bien con cara de "la verdad que yo también pienso que lo atropelló un camión".

Pero apareció. Y apenas lo vi lloré y lloré y lloré. No sé si de alegría, alivio, estrés acumulado o qué. Él se fue ofendido a su pieza. Dijo que no quería hablar con nadie. Y como yo sé lo que siente no querer hablar con nadie no quise molestarlo.

Me acosté en mi cama. Al rato el vino y se acostó al lado mío. Y no dijo nada. Y no necesitaba decir nada. Y bueno, ese simple momento convirtió el peor día mi vida en uno de los mejores.

Moraleja: no inviten a sus abuelos a los cumpleaños.

viernes, 28 de marzo de 2008

Me declaro oficialmente enamorada

Ya pasó bastante tiempo desde aquél 31 de diciembre en el que escribía que estaba al borde del ataque de nervios. En ese post también empecé a esbozar una explicación de por qué no estaba escribiendo tan seguido como antes. Mencioné que había un "temita" que no dejaba de darme vueltas en la cabeza, pero que no podía escribir sobre ese temita. También prometí que explicaría a su debido tiempo. Y bueno, ya pasó bastante tiempo.

El "temita" en cuestión era que comenzaba a enamorarme. Pero bueno, en ese entonces no podía escribir nada al respecto. Todavía no terminaba de definir qué era lo que me pasaba. Parte de esa confusión se vio reflejada en otro post, "Delirios esquizoides". Todo empezó a despejarse cuando escribí "La verdad y nada más que la verdad" en dónde confesaba, entre otras cositas, que estaba obsesionada o enamorada.

Y bueno, creo que ya estoy en condiciones de afirmar que no es ninguna obsesión: Estoy completa, alevosa, y realmente E N A M O R A D A. (sí, así, con todas las letrotas).

Pero atentos, que todavía no dije la mejor parte:

Ok, acá va:

Estoy completa, alevosa, y realmente E N A M O R A D A deeee.....

(Insertar acá ruidito de tambores)

... deeeee.... un blogger que vive en otro país a miles de kilómetros y que nunca en mi vida vi. :D

Y bueno, eso es todo mis queridos lectores. Ahora se preguntarán cómo puede ser esto posible. Simple.

Al principio pensé que solo querría verme en pelotas. Pero bueno, no, empezamos a hablar por msn y al parecer no quería eso (solamente(por que sí querés verme en pelotas ¿no?)).

Seguimos hablando y me reía mucho con él. Me divertía y de a poco conversar con él se fue volviendo una especie de hábito.

En algún punto inevitablemente empezamos a hablar de otras cosas. Empecé a conocerlo más. Empecé a descubrir que teníamos más cosas en común. Se fue convirtiendo sin querer en una personita más y más importante. Empecé a quererlo.

Un día pensé... "Yo podría estar con él". Pero como algo hipotético y remoto, muuuy remoto. Y unos pocos días después, me di cuenta. Eran demasiadas las cosas que me gustaban de él. Era demasiado bueno. Eran demasiadas las cosas en común. Me dí cuenta que yo quería estar con él.

Y bueno, siguieron pasando los días. Cada vez se vuelve más intenso todo. Cada día voy descubriendo algo nuevo de él que me fascina. Tiene un poder especial para encontrar siempre las palabras exactas, los gestos exactos. Encontró un atajo a mi alma. Un camino que llega bieeen adentro de ella.

Mirar su carita por mi monitor me acelera el corazón más que cualquier otra cosa que realmente haya "visto". Aunque no entienda la mitad de las palabras que me dice, siento que lo puedo entender más que a nadie. Aunque no sabe a qué huele mi pelo y si soy o no suavecita, yo siento que me conoce mejor que nadie. Aunque nuestra relación se basa en letritas del messenger, yo la siento más real y comprometida que muchas otras relaciones que observo a mi alrededor.

Y bueno, para terminar quería decirles que se ahorren comentarios del estilo: "Esas relaciones nunca funcionan", "Seguro que es un asesino serial que te quiere cortar en pedacitos", "Dejá un poco la computadora y viví en serio", "Seguro que mientras escribís esto está enfiestado con 5 putas y tres ovejas"... y etc etc etc... porque...

NO ME IMPORTA. LO AMO. VOY A HACER TODO PARA ESTAR CON ÉL. TODO TODO TODO. LO QUE SEA. VOY A ENFRENTAR LO QUE SEA.

No traten de convencerme de lo contrario. Ya está decidido. Y bueno. Bienvenidos al operativo "Persiguiendo a mi amor platónico". Una historia que... recién empieza...

sábado, 16 de febrero de 2008

¿Lobo con piel de ovejita?

Bueno, leyendo los comentarios de mi última entrada, allá hace casi un mes atrás, noté que había personitas preocupadas por mi ausencia. Así que, como soy muy considerada y sé que no pueden dormir tranquilos desde entonces... Tendré que explicar...

En estos días me pasaron muchas cosas. Básicamente estoy enamorada y bueno, tuve que realizar algunos ajustes a mis prioridades. Pero fuera de eso, muchas veces intenté volver a la "blogsfera". Muchas veces vine, me senté en mi escritorio, encendí mi computadora, todo muy decidida a escribir un post. Pero la decisión se disipaba a los pocos minutos.

Quedó alguna que otra frase dándome vueltas en la cabeza, algún que otro título guardado como borrador. Pero nada que pudiera considerarse un "post" (así con todas las letras). Pensé que podría ser alguna especie de "crisis blogueril pasajera". Hoy, 25 días después de mi última creación, puedo afirmar que sí se trata de una crisis. Pero no pasajera.

¿Y cuál es esa crisis? El título de este blog. Ya no me siento un lobo con piel de ovejita. Y yo sabía que eso iba a pasar algún día. Cuando empecé este blog lo hice porque quería dejar atrás tantos años de hipocresía y mentiras. Pensé que escribir acá, anónimamente, podría ser un buen primer paso.

Así que el título "Lobo con piel de ovejita" estuvo sentenciado a muerte desde el primer día que vio la luz. Pero yo pensaba que esa "muerte" iba a ocurrir mucho después. Nunca, nunca, nunca (y cuando digo nunca me refiero a NUNCA), pensé que todo podría darse tan rápido. Nunca había imaginado todo lo que este blog iba a desencadenar en mi vida, en mí.

Pero pasó. Los primeros días fueron difíciles. Me costó escribir los primeros posts. Ni hablar de lo que me costó publicar las primeras fotos. Me costo empezar a escribir ciertas opiniones, ciertos sentimientos. Me costó empezar a dar más datos de mi. Empezar a hablar por messenger.

El blog se fue haciendo cada vez más sincero y cada vez menos anónimo. Y todo este cambio empezó a reflejarse en mi vida. Empecé a a mostrar mi blog a conocidos. Se fue yendo ese pánico a que alguien descubra mi blog. Empecé a poder expresarme más en persona. Empecé a "entregarme" más a los demás. De a poco fui perdiendo ese miedo a mostrar mis sentimientos. Poco queda de esos días en que me incomodaba escribir desde un cyber: hace pocos días pude escribir algo bastante profundo y hasta llorar ahí en frente de mi computadora y de todos los demás clientes.

En fin, estoy cambiando, redefiniéndome. Ya no soy un lobo con piel de ovejita. ¿Me convertí en ovejita? ¿Soy una especie de lobo amistoso? No lo sé. Quizás nunca termine de saberlo. Pero bueno, mientras tanto intentaré mantenerme en contacto con esta "blogsfera" que tanto me dio en tan poco tiempo.

Y no, no creo que cambie el título. Y definitivamente no voy a cerrar mi blog.

sábado, 12 de enero de 2008

Muñequita

Si pensaban que mi bella y disfuncional familia se limitaba a mi abuela quejosa, mi mamá histérica, mi papá autista y mi hermana suicida... SE EQUIVOCAAAAN!. Todavía quedan muchos personajes por presentar. Hoy vamos a centrarnos en mi abuelito. Mi abuelito materno.

Todo empezó bastante bien. Cuando era chica lo adoraba. Él siempre jugaba conmigo. Pero jugaba en serio. No como esas personas que simplemente me sonreían y acariciaban para quedar bien con mis padres. Siempre le rogaba que se quedara a dormir en casa. Y él muchas veces aceptaba.

Fueron años felices. Me llevaba a la plaza, me hamacaba más alto que nadie, dibujábamos juntos, jugábamos a la casita robada, me dejaba que lo maquille... Él me decía "muñequita". Yo era su favorita, cosa que al principio era halagadora pero con el tiempo se fue volviendo arbitraria.

Empecé a razonar un poco y me di cuenta de que su favoritismo hacia a mí no respondía a ninguna razón a aparente. Me di cuenta que muchas de sus opiniones y actitudes no respondían a ninguna razón aparente.

A partir de cierta edad noté el sufrimiento que le causaba a mi mamá y a mi abuela. Empecé a juzgarlo como padre, como pareja (ex pareja en realidad). Noté que era autoritario, machista, y homofóbico.

Un día, jugando con mis crayones, se me ocurrió dibujar una esvástica. Porque desde chiquita me gustaba eso de andar provocando y revolviendo. Bien grandota la dibujé. Y fui y con mi mejor carita de pequeño demonio se la mostré a mi abuelito. Todo pensando que se iba a escandalizar.

Bueno no. Creo que me adora más desde ese día. Me dijo: "Muy bien, por fin alguien en la familia que salió a mí." Y bueno, así que tuve que agregar "neonazi" a la larga lista de características negativas de mi abuelito.

Lo irónico es que conmigo seguía siendo tan dulce, tierno y respetuoso como siempre.

La última vez que lo vi fue para año nuevo. Para navidad no lo vi. Siempre venía a casa. Este año no. Fue a la casa de una vecina. Porque está embarazada. Y está embarazada de un varón. Y eso hay que festejarlo. Y eso es más importante que estar con su hija. Porque su hija es mujer.

A las doce, nos paramos todos a saludarnos. Él ya no puede pararse. Se quedó mirándome. Esperándome. Ahí, sentado en su lugar. Llorando. Y cuando me acerqué me abrazó. Muy fuerte. Y con una enorme sonrisa y ojos brillosos me dijo: "¿Te acordás que yo te decía muñequita? Y vos siempre me contestabas: Yo no soy una muñeca. "

La moda y yo

No nos llevamos bien. Tenemos una relación tormentosa. Nos odiamos mutuamente la mayor parte del tiempo. Nos amamos de a ratos. Hay veces que siento que puedo vivir completamente al margen de ella. Pero más de una vez algún que otro vestido de Valentino me ha hecho dudar de mis convicciones. Es más, creo que voy a terminar casándome con ella. Las ironías de la vida...

Creo que por sobre todas las cosas NO NOS ENTENDEMOS. ¿Por qué no me puedo vestir de amarillo en invierno y de gris en verano? ¿Por qué mi mamá no se puede poner mi ropa? ¿Por qué no puedo seguir usando la ropa de la temporada pasada? ¿Por qué no puedo ponerme nada brilloso de día? ¿Por qué no puedo ir a un casamiento en ojotas? ¿Si a las ojotas les pego unas lentejuelas, sí las puedo llevar al casamiento?

Aaaaarrrggg, como si mi vida no tuviese suficientes complicaciones (como decidir con cuál de todos mis dedos rascarme el cachete izquierdo)(ya saben cuál cachete izquierdo)(por cierto, ¿nunca les conté que no sé distinguir bien la derecha de la izquierda?).

Y lo peor es que a mí mamá y mi hermana la moda les fascina. Y más les fascina jugar a vestirme como si fuera una barbi. Vestirme no es nada, la peor parte es cuando intentan adornarme como árbol navideño, queriendo colgarme tooodo lo que encuentran a su paso.

Y bueno, para resumir:

YO A LA MODA, ME LA PASO POR EL CULO

Y para demostrarlo les presento esta hermosísima creación, elaborada 100% en papel higiénico. (Pero no es papel higiénico cualquiera, es papel higiénico Scott con perritos impresos, doble hoja, y fibras de los mejores árboles seleccionados, regados con agua Perrier y meados por Paris Hilton).

Para las que enloquecieron con mi modelito, después les subo los moldes!

Este post está especielmente dedicado a Fire Tony, a quien le prometí hace como dos siglos sacarme esas fotos, a raíz de un post de él. Beso!

domingo, 6 de enero de 2008

La verdad y nada más que la verdad

ADVERTENCIA IMPORTANTE: Este post contiene muchas verdades incómodas. Su lectura está seriamente contraindicada para visitantes hipersensibles. La autora conoce perfectamente que esta advertencia no tendrá ninguna utilidad para el lector hipersensible, que de todos modos va a leer el post. Sin embargo no me hago responsable por las consecuencias que podría llegar a ocasionar.

Ud. ha decidido leer el post. Todavía está a tiempo de arrepentirse y volver sano y salvo a su bella y fantasiosa nube de pedos.

No es en broma. El post contiene verdades fuertes. En serio. Reconsidere su decisión de continuar leyendo.

Su tiempo de arrepentirse está por acabarse en 5;

4;

3;

2;

1;

Felicitaciones.

Empecemos.

Aclaración: No puse nombres para resguardar la privacidad ajena. Sin embargo creo que los destinatarios van a saber reconocerse. Ante cualquier duda escriba algún comentario agresivo exigiendo explicaciones.

  • El "puto" que bailaba con tu prima me atraía. Mucho. Hubo un momento en que él se quedó solo conmigo, acostado sobre mis piernas. Y yo empecé acariciarlo. E inmediatamente después pensé, "listo, él da otro paso más y ya está". No lo dio. (Ni yo tampoco. Aclaro. Por las dudas)
  • También bailé demasiado acarameladamente con un compañero de facultad en mi fiesta de fin de curso.
  • Me mostré semidesnuda por webcam. En una oportunidad estando genuinamente caliente.
  • Soñé con otra persona. Recurrentemente y estando despierta.
  • Me escapo de la gente. Por más que les jure y perjure que apenas me moleste algo se los voy a decir. Puede que así me sienta sinceramente en el momento de decirlo. Pero apenas me moleste algo voy a huir, y me van a importar muy poco todas las promesas que les haya hecho previamente.
  • Este fin de semana me quedé acá. No me fui a ningún lado. Y no te avisé, y para completarla salí con otro. Y estuvimos refregandonos contra paredes.
  • El que me estuvo apoyando antesdeayer, no es mi tipo. No le veo mucho futuro. Simplemente me calienta. Mucho. Esa cara, esa piel suave, esos labios, ese descaro, esa precisión para encontrar... Ves! ya me desconcentraste...
  • No soy virgen ni pudorosa ni virtuosa.
  • Las personas que necesitan drogarse o alcoholizarse para divertirse me parecen patéticas.
  • Hace dos meses y un par de días estoy obsesionada y/o enamorada y/o encajetada con una persona que vive lejos. Una persona a la que hace poco le escribí una carta (le escribí una carta a una sola persona, así que sí, sos vos). La verdad que me complicaste la vida, pero me gusta. Y no puedo dejar de pensarte, y de medir todo con vos. Y aunque trate de convencerme de que es todo una locura ilógica e infantil, no me sale. Qué mas puedo decirte. Te dedico esta canción.
  • Este post fue 50% intento descarado de autoredención e intento desesperado de subir el rating de mi blog. 50% Intento de desinteresado crecimiento personal. Porque un 50% de mi quiere mejorar como persona y considera que este es un buen primer paso para enderezar las cosas. El otro 50% simplemente quiere manipularte. Una vil estrategia de "yo estoy siendo sincera, y no hay nada que puedas objetarme."

Publicar este post fue mejor que hacer bungee jumping.

Perdón, me olvidaba...

  • Nunca hice bungee jumping y todavia no publiqué el post.

Delirios esquizoides

- Hey! ¿qué te pasa?

- Nada. Uno de esos días en que me odio a mí misma.

- Sí, ya sé. Te sentís dividida en dos.

- Si, así. Ves, vos me entendés mejor que nadie.

- Pero aún así me odiás.

- Bueno, a vos no. A mí.

- Somos la misma persona.

- Sí, pero ¿qué parte de que hoy me siento dividida no entendiste?

- Bueno, se ve que no te entiendo tan bien después de todo.

- No, y por eso te odio. Puta!

- La puta sos vos.

- Somos la misma persona.

- Me copiaste mi frase.

- No te la pude haber copiado porque... ¡¡¡Somos la misma persona!!!

- Me volviste a copiar la frase.