Los hombres me fascinaron desde los 10 años. Sin embargo la mayoría no pasaron de ser algo así como cachorritos de una vidriera de tienda de mascotas. Me encantaba detenerme a mirarlos, suspirar por ellos, incluso entrar y preguntar su precio y raza solo para tener una excusa para acariciarlos un rato y jugar con ellos. Pero de ahí a querer adoptarlos....
Eso ya era más complicado. Sólo me "enamoré" cuatro veces en lo que va de mi vida. Y bueno, cada amor fue diferente y especial. Así que bueno. Empecemos por el primero.
En una época de mi infancia tenía la costumbre de jugar a esos típicos jueguitos de cartas a los que se les preguntan cosas sobre el futuro. Y bueno, no recuerdo mucho, pero en uno de esos juegos salió que iba a tener un compañero nuevo cuando empezara sexto grado y que me iba a enamorar de él. Y quién sabe qué mas. Cuestión que el primer día de sexto fui muy contenta a ver quién sería mi gran amor. Para mi sorpresa y desilusión no había compañeritos nuevos. Y bueno, continué mi vida. No era tan importante después de todo.
Pero no había visto bien. Porque unos minutos después la maestra nos presenta a todos a un compañerito nuevo. Y sí, adivinaron, me enamoré. Instantáneamente. Él solo estuvo con nosotros ese año. Pero yo lo amé por dos años completos. Nunca pasó nada. Creo que nunca supo que me gustaba. Ni él ni nadie. Pero la sola esperanza de verlo, de poder hablarle, la ilusión de que algún día me amara... Todo eso le dio un sentido nuevo a mis días.
Conclusión que mi primer definición de amor sería algo así:
Amor = lo que sea que dicte el oráculo
Y eso es todo por hoy. Así empezaba mi loca historia amorosa. Para conocer a los otras personitas que marcaron, revolucionaron y enkilombaron mi vida, esperen hasta la próxima entrega.
Los amo!
Ok, no los amo. Pero es que hablar de amor me pone melosa. jajaja.
